Bienvenida sea la dirección del Sur
Cada ciclo de la Tierra nos trae unas bendiciones.
Ahora en el hemisferio norte llega el tiempo de celebrar la entrada al verano, un tiempo de recogida de los frutos cosechados, un tiempo para agradecer la abundancia de la Madre Tierra y valorar la alegría de compartir el alimento.
No solo es un alimento físico, es un alimento espiritual, un darnos cuenta de que toda semilla plantada en nuestra consciencia nos permite madurar y abrir puertas internas.
El gran misterio escucha la danza y el aprecio de las personas mediante la alegría de sus pasos, de sus cantos y de cada toque del tambor que envía agradecimiento y melodías de fe y confianza en los ciclos de la tierra.
El verano y la dirección del sur nos traen las bendiciones de aprender a permanecer en amor y en humor en las fases de maduración. El tiempo del verano se representa con un gran sol. Ahora el sol nos muestra nuestra capacidad de vivir desde la plenitud, entendiendo este calor y este fuego como un don que vive en nosotras/os y que nos permite tomar impulso, confiar en nuestra luz, soñar a lo grande, disfrutar y dar luz a nuestras partes perdidas.
Te propongo un mantra para acompañar tu ritual de conexión con la dirección del sur y del verano.
SOL DA LUZ A MI ALMA, PARA QUE TAMBIÉN PUEDA DAR LUZ.
Crea tu pequeño o gran ritual para celebrarlo, de esta manera le estás diciendo al universo que afianzas tu luz, que te comprometes ante tu propio fuego. Que enciendes tu propio sol.
Siéntelo con honestidad, creando un espacio de armonía y bienestar. Es un momento muy transformador.
Feliz solsticio de verano.
Si te apetece abrir el canal del sonido para canalizar mensajes de tu alma, desbloquear memorias limitantes y activar tu sabiduría interior a través del sonido de tu voz y tu tambor, te propongo un recorrido vivencial de 4 módulos que te permitirán, afinarte como instrumento, en el proceso Voz del Alma.
Nuria Cervera